Trabajé como técnico de atención al paciente. La parte que más tiempo consumía no era clínica: era copiar los mismos datos de una hoja a otra, corregir a mano cuando algo salía mal y buscar el consentimiento que nadie encontraba.
Estudio ciencias computacionales y construyo Sorta desde la frontera, entre El Paso y Ciudad Juárez. Hablo con consultorios de los dos lados y escribo el producto en español porque es el idioma en que se llenan las formas.
Sorta empieza chico a propósito: una capa de papeleo que hace bien una cosa, encima del sistema que ya usas. Todavía estamos en las primeras conversaciones con consultorios, y ese es exactamente el momento en que tu opinión cambia el producto.
Cada consultorio con el que platicamos cambia algo del producto. Si algo no sirve, preferimos saberlo en la llamada y no después.
No prometemos funciones que no existen ni nos presentamos como expediente clínico certificado. Lo escribimos aquí.
Soporte en español, por WhatsApp, con una persona que ya estuvo del otro lado del mostrador.
Quince minutos por WhatsApp para entender cómo llenas tus formatos hoy.