Así se ve el proceso completo, del momento en que llega el paciente hasta el registro que queda guardado. Sin cambiar tus formatos y sin migrar tu sistema.
Nombre, fecha de nacimiento, CURP, teléfono y motivo de consulta. Se escribe en una sola pantalla, en la computadora que ya está en el mostrador, o llega por WhatsApp desde el celular del consultorio.
Subes una vez los PDFs que tu consultorio ya usa y Sorta aprende dónde va cada dato. De ahí en adelante, un solo nombre llena todas las hojas donde ese nombre aparece. Si corriges un dato, se corrige en todas.
El paquete de la visita conserva el diseño, el logo y el orden de hojas de tu consultorio. Lo imprimes para firma de puño y letra, o lo firman en pantalla. El paciente no nota ningún cambio; la recepción sí.
Al cerrar la visita se guarda una copia limpia con hora exacta de lo que se llenó y se firmó. Queda bloqueada: se puede consultar y descargar, no editar por debajo. Cómo se resguarda →
Los cuatro pasos son los mismos. La diferencia es dónde ocurren: la recepción manda los datos por mensaje y recibe de vuelta el paquete en PDF, ya listo para imprimir o firmar.
Preferimos decirlo antes de que lo preguntes. Sorta es una capa de papeleo: hace bien una sola cosa y no pretende reemplazar tu operación clínica.
Quince minutos por WhatsApp, sin compromiso y sin demo de ventas.